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La entrevista se realizó el día 23 de febrero 2002 en Jerusalén (municipio
autónomo Tierra y Libertad) con dos integrantes de esta organización
(Tojtzotze) que viven en Nuevo Matzán, un ejido que se encuentra a 15 km de
Jerusalén.
Situación general
Tojtzotze es una cooperativa de campo indígena que se formó en 1992. Se
encuentra en diferentes comunidades de la región Frontera Sur. El ejido de
nuestros interlocutores, Nuevo Matzán, se fundó en 1974 por indígenas Tzeltal y
Tzotzil que vinieron de San Cristóbal movidos por la falta de terrenos por
allá. Sus proyectos son principalmente de producción de café, plátano, fríjol y
maíz. Al nivel político, Tojtzotze está con el PRD. En la comunidad hay una
escuela gubernamental bilingüe español-tzeltal. La comunidad no está aceptando
el programa PROCAMPO porque consideran que divide a nuestro terreno, que ahora
está formado en ejido, y después se puede venderlo y dividirlo en parcelas, lo
que no queremos.
Cultivos
Se está intentando de cultivar sin productos químicos, y utilizando año
tras año las propias semillas. Nuestros interlocutores nos contaron como desde
1994, los campesinos indígenas tienen muchos problemas con el café, por el
hecho de que el Gobierno está fumigando las plantas para supuestamente luchar
contra el dengue hemorrágico. Pero ellos no creen que esta sea la razón
verdadera, porque las avionetas están fumigando solamente sobre los campos y
las habitaciones, pero no sobre toda la montaña. Además y sobre todo, las
plantas pierden las hojas y están secando hasta la raíz. Han intentado hablar
con el Gobierno del estado, pero no los escuchan. Tienen el sentimiento de que
no los respetan, no respetan lo que dicen.
Según nuestros interlocutores, aumentaron desde 1994 los problemas
respiratorios y pulmonares. La delegación de la CCIODH ha tenido que rechazar
la propuesta de averiguar directamente la situación en Nuevo Matzán por causa
de problemas de transporte hasta el lugar.
Además del problema de la fumigación, hay actualmente el problema del
precio del café, que es demasiado barato (5 pesos al kg).
Tojtzotze tiene actualmente la necesidad de producir más para vender una
parte de la producción y sacar así el dinero para comprar ropas, zapatos y
medicinas. Como no quieren utilizar químicos o máquinas, necesitan medidas para
poder pagar a más trabajadores de machete.
Militarización y paramilitarización
El Ejército Mexicano está entrando en las comunidades de la región. En
Nuevo Matzán, que se encuentra en una carretera periférica de tierra, está
entrando cada quince días con carros. Según los representantes de Tojtzotze
está vigilando a las comunidades, y lo esta haciendo para mirar cómo estamos
haciendo nosotros.
Sin embargo, el Ejército solamente pasa por las comunidades y ya no hace
preguntas como hacía antes del cambio de Gobierno Federal.
En la región hay grupos paramilitares, pero hasta la hora no los han
molestados. Solamente saben que existen (particularmente en el municipio de Maravilla)
porque andan con armas, y saben que están en contra de Tojtzotze creo porque
son priístas. No saben como se llama el grupo paramilitar.
Salud
Uno de nuestros interlocutores está bien enterado del tema porque es
promotor de salud. En la comunidad no hay ni médico ni medicamentos. En
Tojtzotze hay quince promotores de salud que trabajan en las comunidades de la
región. Fueron formados desde 1984 por una ONG. La falta de medicamentos y
herramientas tiene por consecuencia que muchos pacientes que se podrían curar
en la comunidad se tienen que sacar al hospital, que cobra por día. Como la
comunidad no tiene dinero, esto es un problema.
Los promotores están intentando utilizar medicina natural, pero no siempre
es fácil porque mucho del conocimiento que había en el pasado se está
perdiendo.
Bioprospección
Hace cinco meses entró en Nuevo Matzán un científico estadounidense (que se
llama Casagrande o algo así, pero no dijo para qué empresa trabaja) diciendo
que estaba estudiando las plantas medicinales. Se quedó como una semana y
entregó 1000 pesos a la comunidad para conseguir el permiso para sacar plantas
y andar haciendo preguntas en la comunidad. También pagó 20 pesos por persona y
hora de plática, y dijo que lo que estaba haciendo era bueno para ellos.
Nuestros interlocutores dicen darse cuenta de que se les pagó es casi
gratis, pero esto fue porque la gente no se daba cuenta de la información que
estaba entregando. Sin embargo como a mucha gente no le gustaba que este señor
estaba mirando todas las cosas y sacando nuestro conocimiento, ahí paramos, y
decidimos que este señor ya tenía que salir. Si van a venir otros, la comunidad
no les dará permiso. Nuestros interlocutores creen que esta persona y su
empresa van a ganar mucho dinero con estas informaciones que le han dado [...]
e incluso tienen miedo de que plantas medicinales que siempre han crecido en
sus tierras ahora van a ser propiedad de empresas de EEUU, y que por el futuro
ellos tendrán que pagar para seguir cultivándolas.
Este científico dijo que si encontraba cosas útiles para hacer medicinas,
iba a mandar un papel [comprobante] a la comunidad. Pero todavía no regresó y
no mandó nada. La comunidad no tiene pruebas (por ejemplo recibos firmados) de
que este señor estuvo allí. Esta persona también fue a todas las comunidades
cercanas.
Otros problemas
Cerca de Nuevo Matzán hay un puente de hamacas cuya construcción lleva
muchos años de haber empezado, pero que todavía no está terminado y está
demasiado pequeño y por esto no sirve. Solicitaron muchas veces ayudas del
Gobierno para terminar ese puente, pero sin respuesta. Este puente es necesario
para pasar con sus productos. Además, muchos animales murieron en el río, y ya
tres personas se cayeron en el agua y arriesgaron también morir.
En general, hay el sentimiento muy fuerte de que el Gobierno no esté
tomando en cuenta las demandas de estas comunidades por el hecho de que son
indígenas.
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