| Comisión Civil Internacional de Observación por los
Derechos Humanos
La Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos
reitera su agradecimiento al Gobierno del estado de Chiapas por las facilidades
y disponibilidad para la realización de las entrevistas institucionales. Lo
mismo queremos expresar a la sociedad civil chiapaneca y a las comunidades
indígenas por la acogida y la disposición a brindarnos la información necesaria
para la realización de nuestra labor.
En éste sentido, hemos recogido testimonios y denuncias que se articulan en
distintos temas que a continuación detallamos :
1.
La
militarización y paramilitarización de la zona de conflicto
Aunque hemos podido constatar una presencia menor del Ejército federal en
algunas zonas, hemos recibido informaciones de que en otras siguen los
patrullajes, especialmente en el municipio de Ocosingo y en la zona fronteriza
con Guatemala. Los sobrevuelos de helicópteros siguen sembrando zozobra en las
comunidades, los retenes intermitentes impiden el libre tránsito de los
pobladores y, en los lugares dónde permanecen los cuarteles militares, la
población se queja de la contaminación de los ríos y predios aledaños. Por otra
parte, hemos recibido numerosas denuncias acerca de la permanencia de
estructuras paramilitares. Por ejemplo, en la zona Norte, esta situación genera
fuertes tensiones en las comunidades ya que el sólo echo de que no se ha
procedido al desarme de los paramilitares, es una constante amenaza para la
seguridad de la población civil.
2.
La
persistencia de los desplazados de guerra
Producto de esta situación, las comunidades de la región de los Altos
consideran que no existen garantías suficientes para el retorno a sus lugares
de origen. Los recortes de ayuda humanitaria hacia los desplazados son
percibidos como un factor de presión para un retorno en condiciones riesgosas.
Los retornados de la organización civil Las Abejas se mostraron preocupados por
las condiciones de inseguridad debido a la obligación de convivir con algunos
de los que consideran como sus victimarios.
3.
La situación
generalizada de impunidad y obstáculos en el acceso a la justicia
Asímismo, en la zona Norte, numerosas familias permanecen desplazadas. No
solamente no han tenido acceso a la justicia en cuanto a indemnizaciones, sino
que se ven afectadas por la situación de impunidad imperante en la zona. En la
comunidad de Jolnixtié, el padre de José Tila López García, asesinado hace cuatro
años, manifestó que, a pesar de la existencia de órdenes de aprensión, los
responsables de la muerte de su hijo siguen en libertad y se encuentran en la
comunidad.
Los afectados por la violencia, no se sienten incluidos en los procesos de
reconciliación, y estiman que se producen en un marco de manifestaciones de
buena voluntad solamente, ya que las causas que originaron los conflictos
siguen vigentes al no aplicarse la justicia con todo su rigor.
4.
La
existencia de presos de opinión
Pese a las aseveraciones del gobierno del estado de Chiapas, en el sentido
de que no existen presos de opinión, tanto en las comunidades como durante las
visitas a los distintos penales, la Comisión ha recibido testimonios sobre
personas que se consideran recluidas por delitos de opinión. Los entrevistados
estiman que no ha habido ningún avance, tanto en el aspecto de la fabricación
de cargos, como en la falta de equidad en la administración de justicia.
Además, la Comisión ha podido constatar que las condiciones de detención son
desastrosas (hacinamiento, condiciones de salubridad deficientes, arbitrariedad
en los traslados, entre otros). Acabamos de recibir un comunicado dándonos a
conocer que tres de los presos del penal de San Cristóbal que hace tres días se
entrevistaron con la CCIODH han sido trasladados a celdas de castigo.
5.
La
persistencia de la práctica de la tortura
Algunos de los presos entrevistados manifestaron que la confesión de sus
delitos les fue arrancada bajo tortura. Por otra parte, durante la visita que
la Comisión realizó en Marqués de Comilla para recabar información sobre el
reciente operativo policíaco-militar en esta región, los pobladores denunciaron
prácticas de tortura en el momento de su detención.
6.
El deterioro
de la situación económica en las comunidades
Más que en las dos visitas anteriores, las comunidades hicieron énfasis en
el deterioro de sus condiciones de vida, tanto en el ámbito económico como
social. La caída de los precios de los cultivos tradicionales y la falta de
acceso a la comercialización de sus productos son considerados como los
problemas más candentes. En este contexto, la carencia de servicios básicos, en
el ámbito de la educación y de la salud, se vuelve aún más dramático.
Los programas de desarollo enfocados a la lucha contra la pobreza, son
valorados en muchas ocasiones como discriminatorios, ya que no contemplan un
desarrollo integral de la comunidad sino que los criterios de selección de los
beneficiarios no están claramente definidos y por eso, son percibidos como una
forma de proselitismo electoral. En algunos casos, se ha podido constatar que
los beneficiados por el programa de construcción de vivienda pertenecen todos a
un mismo partido.
7.
La
persistencia de conflictos agrarios
Además de comentar los problemas generados por el rezago histórico en la
titularización agraria que ha sido un factor de divisiones, enfrentamientos e
incluso desplazamientos, las comunidades subrayaron que los procesos de
titularización individual auspiciados a través del procede no contribuyen a la seguridad en la posesión de
tierra, sino que generan más divisiones. En este contexto, las comunidades se
sienten desprotegidas frente a los planes de desarollo en el marco del Plan
Puebla-Panamá. Este genera inquietud e incorfomidad, toda vez que las comunidades
indígenas no cuentan con el instrumento de control de los recursos, territorios
y formas jurídicas de ejercicio de la autonomía, que representaba para ellos la
ley elaborada por la cocopa,
producto de los Acuerdos de San Andrés.
8.
Derechos de
los inmigrantes
Las condiciones de la inmigración por la frontera sur adquieren tonos
alarmantes. La comisión ha recibido multitud de denuncias en el sentido de que
tanto criminales como agentes de la autoridad pudieran ser responsables de
delitos de robo, violación, maltrato, tortura y tráfico de personas. En la
visita a Tapachula, resultó preocupante la presencia e intervención de fuerzas
militares en el ámbito civil, así como las precarias condiciones de los centros
de deportación. Resulta doloroso comprobar que se repite la calidad del trato
recibido por los mexicanos en la frontera con estados Unidos.
Estas primeras impresiones servirán de base para un análisis más profundo
de la situación de los derechos humanos que se reflejará en el informe que
incluirá conclusiones y recomendaciones que serán presentadas por la CCIODH a
las distintas instituciones que la avalaron.
San Cristóbal de las Casas, a 27 de febrero del 2002
|