| Entrevista con Genaro David Góngora, presidente de la Suprema Corte,
acompañado de los asesores Pedro Navas, Abelardo Forgo y Jorge Camargo.
El inicio de la entrevista fue muy protocolario. Se empezó con las
presentaciones y el Presidente de la Corte se interesó por la composición y
organización de la Comisión. Dos de los miembros de la Comisión eran abogados
que venían en representación de asociaciones y organismos de derechos humanos.
Pero el tercero era estudiante y hubo alguna confusión y recelo sobre su
identidad que empezó enturbiando el inicio de la conversación. Después el Presidente
de la Suprema Corte nos indicó que no quería empezar a hablar con la Comisión
hasta que no estuvieran sus asesores y pudieran grabar la conversación- para
asegurarse que no fuera manipulada- no permitiendo que la misma se grabara con
vídeo.
La entrevista ya empezó tensa, a pesar de algunos comentarios frívolos y
distendidos. Se empezó hablando de la problemática de las 330 controversias
constitucionales presentadas por los ayuntamientos y estados. Se nos informó
que en dos meses y medio se celebrarían las audiencias, pero no se nos avanzó
el sentido de las resoluciones, ni ninguna otra cuestión referente al asunto. A
partir de ese momento, la entrevista a penas duró veinte minutos porque no
quería responder a las preguntas planteadas o las respuestas eran escuetas y
evasivas. El Presidente de la Suprema Corte, Genaro Góngora, argumentó que por
su cargo y posición no podía pronunciarse en las cuestiones objeto de la
entrevista. Sobretodo de aquellas que estaban “sub iudice” (que están siendo
juzgadas o la espera de resolución) y que sus opiniones jurídicas las formulaba
sólo en sentencia. Seguramente por ese motivo el magistrado no se interesó en
mantener una entrevista seria, e intentaba en todo momento desviar el objeto de
la entrevista a comentarios banales e irrelevantes. Por ejemplo, sus viajes a
Europa, para convertir una entrevista sobre los derechos humanos en una charla
de café. Por ese motivo, la Comisión, dada la falta de colaboración y
predisposición del magistrado, prefirió no continuar la entrevista y darla por
terminada.
En conclusión, la breve entrevista mantenida con el Presidente de la
Suprema Corte fue la más ingrata y estéril para todos los miembros presentes de
la Comisión, ya que su actitud se caracterizó por un desprecio a la función y legitimidad
del trabajo de los observadores internacionales en general, y al de la Comisión
en particular (así ironizó sobre los problemas del país del cual procedían los
observadores, y con tono sarcástico, dijo que a él también le gustaría ser
observador y venir a visitarnos). Por lo que debe valorarse como una entrevista
infructuosa y negativa.
Personas entrevistadas : Eric Galvin, Imma Roca i Cortés
En nuestra visita tratamos principalmente el tema de la Cláusula Democrática
del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea. Los representantes
explicaron que aunque existe la cláusula como tal no existe ningún mecanismo
para implementarla. Los representantes tenían como expectativa ante nuestra
visita que fuera la CCIODH quien les proporcionara a la Delegación de la Unión
Europea información más detallada sobre la situación de los derechos humanos en
México. Otros temas fueron la posición de la Unión Europea ante los planes de
comercio y desarrollo (ALCA y Plan Puebla-Panamá) y cambios ante el nuevo
Gobierno panista. Por último, nos aconsejaron dirigirnos el Parlamento Europeo
para investigar cómo se podría fortalecer la implementación de la Cláusula
Democrática.
Cláusula Democrática del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea
Al preguntar acerca del establecimiento e implementación de la Cláusula
Democrática del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y México firmado en octubre
de 2000, los representantes subrayaron varias veces que se trataba de un
acuerdo global con tres pilares, económico, político y de cooperación. La
Cláusula fue un requerimiento de la UE en este acuerdo. Una base jurídica
dentro del ámbito político que fue firmada por ambas partes y por tanto puede
ser modificada tanto por México como por la UE.
Sin embargo, comentaron que dentro del margen del acuerdo la UE no es la
instancia para evaluar la existencia de violaciones de derechos humanos en
México. La UE no tiene la competencia para hacer una evaluación de la situación
de los derechos humanos. “Hasta ahora el
acuerdo en México ha tenido un enfoque económico” y no existen mecanismos
para la implementación de la Cláusula Democrática.
Propuesta de trabajo futuro entre la Delegación de la UE y ONGs en México
Por esta falta de competencia en el margen del Acuerdo Global, la
Delegación de la UE en México sólo ha podido tomar el papel de vigilante, en un
futuro, con ayuda de ONGs mexicanas. Se trataría de un diálogo con ONGs de
derechos humanos y autoridades en México para hacer una evaluación preliminar.
Diálogo que se piensa llevar a cabo a fines de 2002. Sin embargo, “la UE no va a ser protagonista del diálogo
ni de sus consecuencias”, lo que hace que este diálogo dependa mucho de la
disposición de las ONGs mexicanas. Por esta razón expresaron los representantes
mucho interés por la información que pudiera proporcionarles la CCIODH.
Elementos de cooperación entre la Unión Europea y México con respecto a la
situación de derechos humanos
Desde la masacre de Acteal en 1997 la UE ha proporcionado un proyecto
alimenticio en Chiapas a través de la Cruz Roja Internacional. También se ha
proporcionado ayuda a refugiados guatemaltecos, apoyándolos a tratar de
integrarse en los estados de Chiapas, Campeche y Quintana Roo, en colaboración
con la Comisión Mexicana de Ayuda para Refugiados (COMAR).
Posición de la Unión Europea hacia el Plan Puebla-Panamá
Los representantes consideran el Plan Puebla-Panamá (PPP) como un proyecto
innovador e importante de desarrollo en el sureste de México. Aún dentro del
margen de un plan más amplio de desarrollo regional lo consideran muy positivo.
No excluirían el apoyo por parte de la UE hacia el PPP en caso de que fuera una
invitación del Gobierno mexicano. La Comisión de la UE ha aprobado un acuerdo
energético, pero hasta el presente no existe ningún tipo de apoyo, de tipo
financiero, por parte de la UE para el PPP.
Cambio de Gobierno en México en 2000 y relaciones con la Unión Europea
Se afirmó que los espacios de diálogo se ampliaron en un contexto
administrativo con el cambio de Gobierno en 2000. Sin embargo la UE no percibe
que entre el Gobierno priista anterior y el nuevo Gobierno panista existan
cambios en cuanto a objetivos o prioridades políticas y económicas. Pero
expresaron que se abren perspectivas nuevas, sobre todo en el ámbito económico.
Subrayaron varias veces que la tarea de las instituciones de la Unión Europea
era sólo la de apoyar el contacto entre las empresas europeas y las
instituciones mexicanas.
¿Qué posibilidades existen para fortalecer la Cláusula Democrática ?
En respuesta a nuestra pregunta en cuanto a quién acudir para apoyar la
implementación de la Cláusula Democrática nos contestaron que la institución a
la cual dirigirse sería el Parlamento Europeo. Mencionaron el nombre de Antonio
Seguro, atendiente de las relaciones de la UE y México, a quien podríamos
dirigirnos. Al presentar su informe a esta institución podría investigar la
CCIODH la posibilidad de fortalecer los mecanismos concretos para constatar la
situación de los derechos humanos en México.
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