| De las tres visitas
que se realizaron en la zona norte, la de Roberto Barrios ha sido la más
extensa.
El primer día, la
delegación de la CCIODH fue informada de que representaciones de distintas
comunidades de la región habían hecho el viaje para aportar sus testimonios a
la Comisión : de los municipios de Palenque (que incluye Roberto Barrios),
Chilón y Salto de Agua (que son bastante distantes).
En la tarde se
realizó un recibimiento a cargo de la comunidad y en la noche, una reunión de
preparación, a la cual participaron dos representantes de la CCIODH y 3
representantes de la delegación de las comunidades indígenas.
Se elaboró la
metodología y se definieron los temas a tratar durante la entrevista.
El día 23 de febrero
se dio inicio a la entrevista a las 9 de la mañana. Con algunos recesos, ésta
se prolongó hasta las 6 de la tarde.
Estuvieron
presentes, la delegación de la CCIODH (integrada por 20 personas), la
delegación de las comunidades (aproximadamente 15 personas), autoridades de la
Comunidad de Roberto Barrios. En la tarde llegó a exponer el representante del
Ejido “Arimatea”, colindante con Roberto Barrios.
La entrevista fue
filmada en parte por miembros de la CCIODH y por promotores de cultura de las
comunidades.
Nota : A su llegada la CCIODH pudo comprobar el
desmantelamiento del Campamento militar situado antes a la orilla del Río, que
pasa a la orilla de la comunidad de Roberto Barrios.
La entrevista ha
sido ordenada en varios bloques temáticos :
El primero, que está
recogido en forma de denuncias escritas que llevaban los representantes de las
comunidades, parece ser el más candente y se refiere a las actividades de los grupos paramilitares y a los hechos de violencia
que provocan. Ligado a este tema, está el de la militarización, aunque, debido al retiro del cuartel que permaneció
al lado de la comunidad de Roberto Barrios por varios años, este tema ha sido
menos relevante que en las visitas anteriores de la Comisión. Otro problema que
se desprende directamente de esta situación, es el de la falta de acceso a la
justicia y la impunidad. Por tanto, las iniciativas de reconciliación tan
publicitadas en los medios nacionales (en los locales ni tanto) son acogidas
con escepticismo por no decir que no corresponden del todo con la situación que
viven las comunidades a diario.
A petición de la
Comisión se abordó el tema de los programas
sociales y el impacto que estos tienen en las comunidades. Esto está
motivado por varias razones :
1. En el 99,
prácticamente todas las comunidades, habían mostrado inconformidad por la forma
en que se aplicaba el programa conocido como PROGRESA. En este entonces, las
criticas giraban sobre todo en los abusos que se daban en las políticas se
salud, vinculadas a la distribución del PROGRESA. Por tanto, la Comisión estaba
interesada en dar seguimiento a esta problemática. Este año, la valoración del
PROGRESA ha sido sintetizada de la siguiente forma : para las comunidades se
trata de un programa contrainsurgente que además de imponer políticas de
planificación familiar que no siempre son explicadas ni aceptadas por las
comunidades, fomenta divisiones entre los beneficiarios y los que quedan al
margen del programa.
2. Por otra
parte, uno de los principales ejes de los nuevos gobiernos federales y
estatales ha sido, por lo menos a nivel de intenciones, el combate contra la
pobreza mediante la promoción de programas de desarrollo y atención social.
Pero al mismo tiempo, la necesidad de romper con los métodos de los gobiernos
anteriores, calificados de “paternalistas”, ha dado pase a nuevos conceptos,
basados en la “dinamización económica” de las comunidades.
Valía la pena,
entonces, intentar comprender como estas nuevas orientaciones que se insertan
también en los lineamientos del Plan
Puebla-Panamá, impactaban en las comunidades.
El panorama dibujado
es bastante sombrío, pues varios factores generan inseguridad, especialmente en lo que a tenencia de tierra se refiere.
En este marco, la valoración que hacen las comunidades del Programa de
Certificación Ejidal y Titulación de Solares (PROCEDE), del PROCAMPO y de los
programas supuestos sustituirlo, basados en el otorgamiento de microcréditos,
revela bastante contradicciones con el optimismo institucional. De todos los
temas abordados, es probablemente el tema del PROCEDE que ha generado más
comentarios y más explicaciones por parte de nuestros interlocutores. El caso,
expuesto por los ejidatarios de “Arimatea” ilustra el tipo de conflictos que
genera una política de apertura del mercado de tierras, en zonas donde no hay,
de hecho más tierras que adquirir, que la del vecino, a quien le ha ido mal con
la gestión de su microcrédito.
Destaca también en
este capitulo, la persistencia de los métodos clientelistas readaptados a los
nuevos programas, pues parece ser que en muchos casos, la atribución de
créditos, se condiciona a la aceptación del PROCEDE (o sea el desmantelamiento
del ejido). No es sorprendente entonces que detrás de las actuaciones de los
grupos paramilitares, muchas veces se perfile el interés de dirigentes locales
de ejercer un control político y sobre todo económico, mediante la captación de
proyectos productivos.
Aunado a esto,
destaca la falta de acceso a los
mercados, producto de la falta de infraestructuras. Para romper con la
dependencia hacia los intermediarios y sobrevivir a la baja de los precios
agrícolas en el mercado, los municipios autónomos intentan consolidar un
sistema comunitario de almacenamiento y búsqueda colectiva de mercados a
precios más justos.
De la misma forma,
se organiza el sistema de salud y el
sistema educativo y respecto a las formas de organización autónomas, las
comunidades comentan las esperanzas
puestas en la aprobación de una ley que retomará el contenido de los acuerdos
de San Andrés, esperanzas traicionadas por la adopción de una ley Indígena
troncada.
Las comunidades
expresan que la Reforma Constitucional en materia Indígena no hace efectiva
muchos de los derechos reconocidos en el Convenio 169 de la OIT :
falta de consulta
el derecho a la tierra
la administración de justicia y la protección de los
derechos indígenas son la consecuencia del no reconocimiento de las Comunidades
Indígenas como sujetos de derecho.
Finalmente, los cambios ocurridos en los asuntos religiosos,
con el retiro del Obispo Samuel Ruiz y la llegada al cargo de Felipe Arizmendi,
ha sido tema de amplios comentarios por parte de los representantes de las
comunidades.
Los entrevistados
señalan que vienen en representación de 5 municipios autónomos, pero declinan
dar los nombres de estos municipios. Se refieren a sus comunidades de origen
por el nombre “constitucional”.
Presentación de
denuncias
Primero se procedió
a la lectura de denuncias referente al “hostigamiento militar en contra de
pueblos zapatistas” :
El Edén (Municipio
de Palenque), el 2 de febrero 2002.
Relatan que los
militares llegaron a interrogar al secretario del comité de Educación de la
comunidad, acerca del transito de indocumentados por esta zona, nombre de las
autoridades, siembra de drogas, Iglesias representadas, cantidad de católicos,
venta de armas, existencia de equipos de comunicación y disposición de la
comunidad en cuanto a la instalación de campamentos.
San José Usumacinta
(Municipio de Palenque).
Entran un centenar
de militares, pertenecientes al batallón 73 de la 38a región militar.
14 de febrero :
instalación de un retén en Santa Rosa (Tabasco) en donde se pide identificación
a todos los que transitan, menos a hondureños que han sido vistos en este
lugar.
San Francisco
Chancalá (Municipio de Palenque)
Da a conocer la
entrada del ejercito de noche desde el mes de enero hasta la fecha. Patrullan a
pié.
El Clavo (Municipio
de Palenque)
Denuncia afiliación
de un grupo de transportistas a la organización “Desarrollo, Paz y Justicia”.
Dicha organización tiene una oficina en la ciudad de Palenque. Se desconocen
los dirigentes.
Ejido Antioquía
(Municipio de Palenque), 21 febrero 2001.
Se dio un asesinato
el propietario de un rancho. Fue detenido por 9 meses el presunto hechor, pero
fue liberado poco después. Desde entonces ha recrudecido actividad paramilitar.
Se han acusado del crimen a bases de apoyo del EZLN. No ha habido justicia.
Belisario Domínguez,
septiembre del 1998
El promotor de Salud
fue detenido y torturado por agentes del Ministerio Público. Fue acusado por un
supuesto asalto. Su firma le fue arrancada bajo tortura.
Detención y tortura
de un catequista para que denuncie un supuesto asaltante.
Aguascalientes
“Roberto Barrios”
Da cuenta de una
reunión que reunió a representantes de las comunidades aledañas para analizar
la situación de la región debido a la presencia de grupos paramilitares “Paz y
Justicia” y del Ejercito.
El 6 de septiembre del
2001, hombres de la comunidad de “Puyipa” (Municipio de Palenque) destruyeron
un tramo de la carretera que conduce a “Roberto Barrios” que está siendo
reparado por bases de apoyo del EZLN (denuncia fue interpuesta el 13/09/01)
14/09/01 Se denuncia
el ataque ocurrido en Junio del mismo año, a un hombre, por parte de miembros
de “Paz y Justicia” quienes siguen sin castigo. La víctima que reside a una
hora y media de la comunidad, vio su casa incendiada y sus pertenencias robadas
(entre otras cosas se le dañaron sus arboles frutales).
17/12/2001 : Pasó un
vehículo en el cual iban 4 uniformados. En otra fecha, se registró presencia de
personas uniformadas (en vehículo) así como varios grupos de personas
identificadas con grupos paramilitares de “Arimatea” (colindante con R.
Barrios), Puyipa y otros de origen desconocida.
20/01/2002 : Vuelos
rasantes de helicópteros sobre la comunidad de R. Barrios.
30/01/2002/
Patrullajes en Puyipa y en otras comunidades de la región asustando a la
población que no está acostumbrada a este tipo de movimientos.
En otros lugares,
los militares llegan ofreciendo trabajos sociales, reparación de
electrodomésticos y despensas. Ponen retenes en el entronque de Chancalá,
revisando identificaciones y mochilas e interrogan a los transeúntes.
29/01/2002 : “Paz y
Justicia” realizó su asamblea general en la comunidad de “Roberto Barrios”.
Autoridades ejidales de la comunidad se reunieron con miembros del grupo “Paz y
Justicia” en horas de la noche. El objeto era buscar un acuerdo, para buscar
presuntos encapuchados que habían sido vistos transitando por el poblado.
Esta versión es
denegada por las bases de apoyo del EZLN quienes afirman que nunca salen a
intimidar a la población que no pertenece a su organización.
Los zapatistas en
cambio, afirmaron que los miembros de “Paz y Justicia” gozan de impunidad a
pesar de ser responsables de varios delitos. Protestan contra el hecho de que
estos hayan pedido la presencia de la Policía Federal Preventiva (PFP) en la
comunidad.
¿No ha habido respuestas a sus denuncias ?
En la mayoría de los
casos no. El gobierno no ha hecho nada para resolver los problemas con los
paramilitares. Si a caso encarcelan a un dirigente, a los 3 meses nuevamente
está libre.
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